RECURSO HIDRICO

El agua como eje del desarrollo sostenible de la Orinoquia
El recurso hídrico constituye uno de los activos ambientales más importantes de la jurisdicción de Corporinoquia. Su gestión, protección, conservación y uso sostenible son fundamentales para garantizar el bienestar de las comunidades, la conservación de los ecosistemas y el desarrollo económico de la región. Corporinoquia adelanta acciones orientadas al conocimiento, planificación, administración, seguimiento y control del recurso hídrico, promoviendo el equilibrio entre las necesidades de los usuarios y la protección de las fuentes de agua.
Normatividad aplicable
Entre las principales disposiciones relacionadas con la gestión del recurso hídrico se destacan:
- Ley 99 de 1993.
- Decreto 1076 de 2015.
- Decreto 3930 de 2010.
- Normatividad relacionada con concesiones de agua, vertimientos, ocupación de cauces y planes de uso eficiente y ahorro del agua.
Gestión del recurso hídrico
En cumplimiento de sus funciones como autoridad ambiental, Corporinoquia desarrolla actividades relacionadas con:
- Administración y seguimiento al uso del agua superficial y subterránea.
- Evaluación y control de vertimientos.
- Protección y recuperación de cuencas y microcuencas hidrográficas.
- Reglamentación de corrientes y fuentes de agua.
- Monitoreo de la calidad y disponibilidad del recurso hídrico.
- Gestión de información para la toma de decisiones ambientales.
- Acompañamiento a municipios y usuarios en programas de uso eficiente y ahorro del agua.
Uso eficiente y ahorro del agua
La gestión integral del recurso hídrico promueve el uso racional y eficiente del agua por parte de los sectores productivos, entidades públicas y comunidad en general, fomentando prácticas sostenibles que contribuyan a la conservación de las fuentes hídricas y a la seguridad hídrica regional.
Protección de ecosistemas asociados al agua
La conservación de humedales, esteros, nacimientos, rondas hídricas, quebradas, ríos y acuíferos constituye una prioridad para la Corporación. Estas acciones buscan preservar los servicios ecosistémicos asociados al agua y fortalecer la resiliencia ambiental frente a fenómenos como el cambio climático y la variabilidad hidrológica.


